jueves, 28 de febrero de 2008

La isla misteriosa


Vamos a dejarnos de trabajo y de (des)amor y hablemos de cosas serias. Hablemos de frikismo. Esto de internet es una maravilla, un invento de los Valar, una bendición de la era moderna que ha propiciado que los frikis (todos esos entrañables tarados que se criaron a la sombra de Star Treck, Star Wars, los comics de superhéroes, Dragones y Mazmorras, los juegos de rol y demás maravillas) se estén reproduciendo como champiñones, alimentados por la magnánima red, lugar de encuentro, espoleo de vicios, foro de intercambio, consuelo para las crisis y neuras derivadas del fin de una serie o la huelga de guionistas, terapia colectiva, memoria de nostálgicos, gurú supremo de la secta mundial de tanto adicto.

Eones han pasado desde que, los entonces profanos, nos pasmábamos de asombro con las posibilidades de esta magia cibernética. Tecleabas "Viggo Mortensen" (al que antes del Anillo no conocía ni cristo que lo fundó) y aparecían sopotocientas páginas de fotos, filmografía, su vida en verso y hasta los poemas de amor desesperado que le escribía una chiflada japonesa. Y te quedabas con la boca abierta, recordando los tiempos del video beta, los cabreos superlativos porque ninguna cadena respetaba la emisión de los créditos de las películas y te costó un Congo averiguar cómo se llamaba el flaco aquel, la de veces que te dejaste los ojos en el videoclub rastreando películas de segunda en las que aparecía el susodicho cuatro minutos y medio. Siglos han llovido desde aquella primera tarde de chat, hablando en riguroso directo con una australiana y un escocés, y tú flipando en colorines, como un bosquimano mirando una foto. Brujería.

Esa brujería nos ha salvado a los frikis. Y nos ha dado frikismos nuevos. Esa brujería permite que esta noche, en Estados Unidos, se emita el quinto episodio de la cuarta temporada de Perdidos, y que, mañana, yo pueda verlo con subtítulos en español desde mi humilde morada, todo gracias a la bendita red y a los miles de tarados como yo que campan por ella. Resulta todo un fenómeno esto de Lost. Medio mundo siguiendo las andanzas de una pandilla de naúfragos en la isla más rara del universo, una isla que empujaría al suicidio al Gato de Cheshire. Jamás serie alguna de televisión provocó tal grado de fanatismo, tantas teorías, tanta expectación. Me confieso una auténtica Lostie, una friki completa, a pesar de que me da una pereza enorme leerme las Lostpedias o enzarzarme en debates sobre "la gran respuesta". La veo, la disfruto y hago mis cábalas, entusiasmada. Y, lo que más me gusta, es ir a la caza del detalle, de todas esas preguntas que, seguramente, no se responderán en el último capítulo porque, sencillamente, sólo eran guiños para los frikis. No me refiero a todas esas soberbias vueltas de guión de "tu padre mató al mío", "somos hermanos y no lo sabíamos", "el tío que me estafó y que es padre de mi hija es el mismo con el que tú te acostarás en una jaula", "mi padre se mató en un accidente cuando chocó contra la tipa esa que luego fue tu mujer". Qué va, todo eso se atará debidamente para regocijo de todos los yonkis como servidora. No, lo que verdaderamente me gusta es que el oso polar saliera en el tebeo y en el cuadro del padre de la novia del vidente. O que ese mismo señor compartiera marca de whisky con el otro padre, el estafador. O que el padre prior de los frailes tuviera sobre el escritorio una foto en la que aparece la anciana de la joyería, aquella que también era vidente y que no quería venderle un anillo de compromiso al otro vidente, que acabó siendo fraile antes de caer en la isla. Esas, esas son las tonterías que me hacen saltar del sofá, encantada de haberme conocido, haciéndome sentir listísima por haberlas descubierto. Patético, verdad???? Lo pienso y me parto de risa. Pero no puedo negarlo, ya me como las uñas pensando en que mañana podré ver un episodio más.

En fin, tendréis que perdonarme por hablar de tonterías. No todo va a ser disolvente y nostalgia.

3 comentarios:

Salem6669 dijo...

Esteeeee no habrás cogido tu el disolvente no? ;oP

Como siempre bonito relato, que me hace llegar a una conclusión inexorable,bendito frikismo ;o)

Esperando más cartas a los búhos

Besinos Paz y Amor

Wendy Pan dijo...

Si te sientes sola ante tu humilde frikismo vente pacá, que cemo pofecionaleh deso XDDDDDD

Lenka dijo...

Buf, Salem, yo creo que sí, que me afectan los efluvios!!! ;-)

Wendy, no te preocupes, que sé que estamos rodeados. No seremos machos, pero somos muchos, jejejeje...