martes, 10 de junio de 2008

Teléfono para el verdugo


Así está el patio. La Ministra de Igualdad (esa que habla de "miembros y miembras" y se queda tan ancha, amenazando con incluir semejante animalada en el diccionario) propone un teléfono de ayuda para asesorar a los maltratadores. Para que cuando al Pepe de turno se le cruce el cable, cuente hasta diez, medite, soy un junco, y, en lugar de partirle la crisma a la parienta, marque el numerito y se desahogue con algún experto o experta en eso de la violencia de género y génera. Conmovedor.

Y resulta que era así de fácil?? Resulta que bastaba con algo tan simple y práctico?? Una línea 900 y se acabó el problema. El Pepe, ciudadano modelo donde los haya, renunciará a defenestrar a su Santa y se sentará apaciblemente en el sofá, teléfono en mano, a comentar sus sentimientos: "verá usté, señorita, yo es que me crié en una casa mu tradicional. Mi padre era un hombre honrao pero tirando a mala bestia, y le arreaba a mi madre ca sartenazo pa volverse loco. Y claro, ya sabrá usté, que tie estudios, que esas cosas se imitan aluego. Total, que yo soy desos que piensan que son toas unas putas, menos mi santa madre, que ni se divorció ni ná, aguantó al marido como una campeona, como Dios manda, y bueno, menos mirmana la Irene, que tamién es decente, que ya se ocupó mi pa de patearla bien pateá si se le ocurría de ponerse una minifalda o pintarse el morro. Así que na, que a resultas deso he salío yo mismo pelín animal de bellota, y cuando me se va la olla o me paso con el orujo, mentran así como unas ganas de reventarle la cara a mi parienta, que no es mala, no, pero ma salío un poco puerca pa la casa y lo que es cocinar cocina regular. Que ya me lo decía mi madre, que no era buen partido. Que se la veía que iba a echar culo y que era dejá pa sus cosas. Pero bueno, mala del todo no es, las verdá, así que me lo he pensao mejor y medicho, Pepe, hombre, serenidá, cagontó, que hoy es el santo de la Toñi, en lugar de bajarle el pellejo a correazos, llama al número ese de la ministra, que seguro que tayudan. Y que quería yo saber si dan puntos, o descuentos o algo, que ya llevo un mes sin arrearle a mi señora, y eso que hace quince días se le quemaron las lentejas y me destiñó un pantalón, que ya le digo yo que pa la casa es un poco inútil, pero que uno se esfuerza. Y que ya no le doy con el puño cerrao, que eso es de cobardes. Si acaso un tortazo de vez en cuando, sólo cuando me saca de quicio, y que muchas gracias por tó, que nos va mucho mejor ahora, y hasta hemos pensao en arreglar la cocina. Que le den saludos a la ministra de mi parte y de la Toñi. Que menúo cambio, lo bien que nos va ahora".

Permitidme que sea descreída en grado sumo. Si uno de estos tipos no es capaz de respirar hondo, de salir a pasear hasta que se le pase el cabreo, de conversar con la parienta de sus problemas, o con un amigo, un psicólogo, un cura, me es igual, si uno de estos cafres llega al punto de la agresión, perdiéndole completamente el respeto a su pareja y a sí mismo, si todavía quedan tantos de los de "tú eres mía y de nadie más, y si me dejas te mato", si aún los hay convencidos de que esto es para toda la vida, aunque no funcione, y que es preferible enterrar a una mujer en lugar de caminar por separado, buscar la felicidad en otra parte, si los hay tan descerebrados como para moler a palos a un ser humano al que deberían querer, prefiriendiendo el dolor, la cárcel o la muerte, hasta se cargan a los hijos antes de asumir que algo falla, si quedan aún tantos con esa idea de lo que es el "amor", dudo mucho que un teléfono lo solucione.

Asesorar a estas parejas?? Eso no es una pareja, es un infierno. No hay nada que asesorar. Hay que alejar al verdugo de la víctima, y esforzarse en que esa víctima pueda rehacer su vida sin tener que mirar constantemente por encima de su hombro. Si luego alguien consigue que el maltratador vea sus faltas, cambie su actitud, sus prejuicios y su conducta, perfecto. Pero de verdad la ministra piensa que el maltrato se arregla asesorando? Que una mujer que se ha visto apaleada y humillada olvidará todo su dolor si alguien le amaestra al Pepe y le enseñan a decir "gracias" y a comprarle flores en su aniversario? Y que ese Pepe se dejará amaestrar, como un vulgar calzonazos? Para eso el Pepe debería admitir que tiene un problema serio. Y dudo que sea tan fácil. Dudo que un tipo que se cree con derecho a abrirle la cabeza a un ser humano, que se cree dueño de alguien pueda aprender a respetar y querer. Tal vez aprenda, si quiere, a dominar su ira, a llevar una vida menos violenta. Pero ciertas heridas no se curan fácilmente. En mi opinión, eso es lo que pretende nuestra ínclita ministra. Amaestrar a ciertas bestias y enseñar a algunas mujeres a dormir con su enemigo.

8 comentarios:

Amaranta dijo...

Estoy completamente de acuerdo, Len. Yo creo que el tema de la violencia, mal llamada, de género es lo que está de moda desde hace unos años, y como tal, parece que todo vale con tal de figurar y de decir "fijaos qué de cosas que estamos haciendo", cuando en realidad nadie tiene ni idea de nada, y ni mucho menos se están preocupando de erradicar el problema. Al contrario, parece que van poniendo parches, casi siempre inútiles, pero no entran al tema de verdad. Son todo medidas populistas. Quieren soluciones? Pues dinero, ni más ni menos, dinero para más policías, para servicios de vigilancia de los agresores, para juzgados más rápidos, para más casas de acogida, etc, etc... y que se dejen de tonterías...

Albe dijo...

Pues a mi no me parece mal.Como ya dije,si evita aunque solo sea una muerte merecerá la pena.Y no me parece populista para nada,sinio todo lo contrario.¿o acaso la polémica que está levantando no es prueba suficiente?

Albe dijo...

Aparte de que esa era solo una medida más.Si se ve la comparecencia entera la ministra habla d educación,recursos económicos y policias.

Amaranta dijo...

No me veo yo la comparecencia entera de la "miembra" esa ni borrachaaaaaa....jajajaja.... pero si es así, me alegro. Ahora que lo hagan de verdad.

Lenka dijo...

Ay, Doc, ojalá pudiera creer que un teléfono puede salvar vidas en este caso concreto. Pero lo siento, no puedo. No creo que alguien con el nulo autocontrol de un maltratador prefiera respirar hondo y marcar un número. Si un tío así pudiera pararse y contar hasta diez, no sería un maltratador.

Albe dijo...

Claro...lo entiendo.Pero imagina que pasa...y se salva UNA vida..no habrá merecido la pena??

ojalá........

Lenka dijo...

Desde luego, Doc, si se salva una vida, ha merecido la pena. Es más, obvio, ojalá me equivoque por completo y se salven muchas, muchísimas vidas.

Kaken dijo...

Gracias, Lenka, por haber tocado el tema. Yo aún lo estoy digiriendo.
Lo que cuentas me parece muy certero, pienso que has descrito el "caso-madre" de maltratador. Y que hay otros tipos y situaciones que aún se me escapan, se nos escapan.
Como da para mucho y muy largo, cuando pueda construir lo que pienso lo pondré por aquí o por mi blog.
Un bes.