jueves, 19 de abril de 2007

Joe Cocker tiene el mueble bar intratable

Ayer noche, nos dio por alternar. La simpar Menchín y yo misma nos plantamos en El Gato Tuerto (uno de los locales de moda por estos parajes, con permiso de la Guaja) con la insana intención de ver al ilustre Monaguillo en carne mortal. Temiendo que hubiera cámaras por allí, nos apostamos discretamente en un lateral, con buena vista, sofá cómodo y un par de cervezas.
La primera sorpresa: dónde están las fans? Qué hay de esas legiones de chicas picaronas que llaman a la radio para susurrarle al ínclito?? Por qué sólo hay hombres?? Y es que, así era. Mayoría aplastante de jóvenes veinteañeros.
Segunda sorpresa: Qué haces?? Querrás dejar el móvil en paz y subirte al escenario de una vez, Sergio de mis entretelas?? El susodicho no tenía prisa, y, copa en mano, se paseaba por nuestro cuadrante con el telefonillo pegado a la oreja mientras Menchín y yo comentábamos de aquella vez que le vimos trotar por los estudios de Onda Cero, mientras asistíamos embebidas a la tertulia de las 4C de La Rosa de los Vientos, las ganas secretas que pasamos de ahogarlo porque no nos dejaba oír nada, si sería tan gracioso en vivo como en el No son Horas...
Empezó la actuación y sólo puedo decir que resultó mejor que un lifting. Llegó a dolernos la cara de reír. El Monaguillo estaba especialmente católico ayer noche y obsequió a los feligreses con su particular visión del mundo del cine. Tiburón, Los Gremlins, Star Wars, E.T., X-men, Psicosis o el Exorcista revisados a fondo y comentandos desde la mente enferma del malagueño saleroso. Tela.
Tercera sorpresa: le sonamos de algo?? Por qué nos mira todo el rato?? Capaz que se está partiendo de risa con nuestras caras... (nos iluminaba un foco azul verdoso que nos daba cierto aire La novia cadáver versión pitufil)
Cuarta sorpresa: A qué viene esta gente? Hay algo que nunca lograré comprender. Por qué hay personas que pagan una entrada para asistir a un espectáculo al que no piensan hacer ni caso? Una vez más, el imán de mi mala suerte funciona. Dos petardas vestidas de leopardo, la una rubia pollo, la otra negro cardado, se nos plantan delante. Primer aviso. Así que se nos ponen al lado, de pie, cacharro en ristre, a marujear a viva voz, saludar con la mano a sus amiguetes, hablar a gritos con otra petarda situada en lontananza, juguetear con sus móviles y reírse con rebuznante encanto de lo simpáticas que se encuentran. Descubro que tengo alma de psicópata cuando me imagino apagando mi cigarro en la espalda huesuda y desnuda de la rubia de bote. Afortunadamente para todos, Sergio suelta una nueva parida y me hace llorar de risa.
Quinta sorpresa: llega el descanso. El Rey de la noche desciende de su escenario, rodea mesas y sillas saludando a sus admiradores, rodea, ya de paso, el local entero, se acerca a nuestro cuadrante, se apoya en la barandilla que nos parapeta y, tras un saludo sonriente y un "lo pasáis bien?" nos pide un cigarro. Impagable la cara de sorpresa de las leopardas. Impagable nuestra propia cara, seguro. Charlamos con el Monaguillo en persona, fumamos y reímos. Es simpático, es divertido, es mono... no tiene la voz de Salas (el dueño radiofónico de mi corazón) pero es encantador de todos modos.
Continua el espectáculo y nos reímos más, si cabe, que durante el primer acto.
Cuando acaba la fiesta, nos acercamos a Sergio, le felicitamos, besitos de rigor, has estado genial, me alegra que os haya gustado, me parto con tu programa, qué bien, qué bien, te vimos en Onda Cero, así que sois fans del Cebri, vamos de vez en cuando, a ver si vais un día y os quedáis a verme a mí, vale, encantadas, adiós, guapas, gracias por venir. Discreto mutis por el foro.
El Monaguillo no se corta, y asegura que se dedica al humor porque en las discotecas es como el niño de El Sexto Sentido, sólo le ve la del guardarropa. Así que, harto de tal situación, decidió hacerse cómico, a ver si había suerte y alguna chica se decía: "anda, míralo que simpático es. Igual me lo follo un poquito..." Según sus palabras, aún no ha sucedido, pero podría suceder. (No me creo nada, seguro que te pones morado) Espero de corazón que ayer tuvieras suerte. A juzgar por cómo se retocaba la pintura de guerra la rubia de bote en el baño, lo mismo el triunfo fue doble, querido Sergio. Ojalá que sí.
Una noche de risas, que nunca viene mal. Y una sospecha. Qué les pasa últimamente a los famosos?? Estaré en racha????

5 comentarios:

Lal dijo...

Jajjaja! Len, lo que me he reido nena!
Yo creo q si, estas en racha!!
Besos

Lenka dijo...

Pues cruzaré los dedos para que dure!!!

;-)

Anónimo dijo...

Mola el momento y la manera de contarlo. Qué as.

Ro

Lenka dijo...

Gracias, Hereje!

;-)

(Como siga frikeando así, al final acabaré alternando con la jet!!)

Envié un mail al programa de Salas y El Monaguillo. Salvo porque el muy cabrito dijo que el cigarro nos lo había pedido para un amigo (mentira cochina, Sergio, te lo fumaste con nosotras) el tío fue un encanto. Se acordaba de nosotras, de nuestra charla, y de la promesa que le hicimos de ir de nuevo al estudio a ver La Rosa de Los Vientos y quedarnos luego a verle a él.

Vamos, que no hay nada que hacer. El frikismo se expande y me atrapa en sus redes!!!!

Cristina dijo...

Jajaja. Me he reido muchísimo. Estás en racha y seguro que te dura. Besos.