viernes, 27 de mayo de 2011

El hijo ha vuelto

No hace tanto contaba yo por aquí el triste episodio que vivía una de mis primas, al ver truncado su embarazo en el quinto mes. Le deseaba entonces la mayor de las fuerzas y cuanta pequeña magia (por absurda que esta pareciera) pudiera convocar en su consuelo. Desplegaba mi colección de tonterías de cuento de hadas, de rollos místicos, de hechizos del todo a cien. Sobre todo cruzaba los dedos por ella, confiando en que lograría sobreponerse al dolor.

Por aquellas fechas se cumplían casi dos años de mis propios intentos por conjurar la vida. Mediaba Septiembre, y las dos recibíamos malas noticias, aunque la suya era sin duda infinitamente peor que la mía. Yo tenía una ilusión por cumplir, ella tenía una pérdida. Quién me iba a decir que la alquimia estaba a punto de funcionar? Si supieras la punzada de pena y culpa que sentí al saber que eran dos... pensaba en la flagrante injusticia de tener dos hijos cuando tú habías perdido al tuyo, cuando tantas otras mujeres a las que adoro siguen luchando contra los caprichos lunares. Me consolaba pensando que al final sería posible, y que todas, de un modo u otro, seríamos madres si de verdad lo deseábamos. Porque me empeño en creer que la vida puede encapricharse con llevarnos por sendas torcidas y nuevas, pero nos lleva. Al final llegamos. No hay un solo camino para lograrlo.

Total, que un día hablamos por teléfono, y me preguntaste cómo iba todo. Y yo despaché el tema con cuatro tópicos, procurando no extenderme, no recrearme, no pecar de falta de delicadeza contigo. Pero tú reías, indagabas, querías saber los detalles. Me asombró tu fortaleza, lo bien que lo estabas llevando. Sobre todo teniendo en cuenta que éramos tres las embarazadas del clan, tres historias felices frente a la tuya. Me conmovió tu generosidad. Y me sorprendió que, durante la charla, dejaste escapar un par de frases en presente, no en pasado. Sentí cómo se disparaba una agradable alarma en mi cabeza y, tras despedirnos, comenté a La Mamma en secreto: "creo que Lin está embarazada otra vez, pero supongo que aún no querrá decirnos nada".

Lo conseguimos a la vez, Lin, pero tú guardaste silencio, seguramente muy marcada aún por la tragedia reciente. La distancia te permitió ocultarlo y hoy no dejo de pensar en lo duro que habrá sido vivir en silencio tu ilusión y tus miedos. Apenas dos meses después de tu peor trago, la vida se te plantaba dentro de nuevo. El otro día la voz de La Mamma me daba la insólita y feliz noticia. Ya eres madre. Tu bebé ha nacido, con muchas prisas, demasiado pronto, apenas un ratoncito, pero empeñado en pelear. No hace tanto te escribía que no habías perdido una criatura, que sólo se había aplazado el momento, que regresaría a ti cuando estuviera listo. Lo sé, es una de mis idioteces. Pero me encanta saber que, de algún modo, así ha sido. Cuando el hijo vuelva, te dije. Ya ha vuelto, Lin. Enhorabuena. Y bienvenido, tú, que tanto de bueno traes.

8 comentarios:

Cris dijo...

Enhorabuena a los papás. En especial a la mamá!!!
Y esperemos que los gemelos nazcan en su tiempo, Len. Por lo que he leído ya pesan bastante.
Besos.

Lenka dijo...

Gracias, Cris!

El sustazo que se ha tenido que pegar mi prima no me lo quiero ni imaginar. Estando de seis meses y medio escasos y ponerse de parto... vaya tela después de lo que ya le había pasado! Afortunadamente esta vez la cosa ha sido diferente y aunque el niño sólo pesó 1 kilito parece que está bien y saldrá adelante. Cruzo los dedos.

Hombre, los míos al ser dos se adelantarán, pero espero que aguanten en su sitio un mesecito más. De aquí a un mes yo creo que ya andarán por los dos kilos cada uno, así que estoy tranquila. Ya os enteraréis, ya!!

Kaken dijo...

Precioso, Lenka, mis parabienes para quienes superan las expectativas, ese bebé tiene que salir bien¡¡
Besos¡

Lenka dijo...

Eso esperamos todos. Cruzo los dedos de pies y manos, porque ya digo que la pobre se ha tenido que dar un buen susto, y más después de la experiencia anterior. Encima le tocó pasarlo sola, porque vive lejos de toda la familia y para más narices el marido estaba de viaje en ese momento. Menudo trago notar que aquello se te escapa de las manos tan pronto, habiéndole pasado lo que le pasó. Buf.


Tiene que salir bien sí o sí!

Sí es lo que parece dijo...

Primeramente enhorabuena a ti por la noticia, que vivo tan desconectada que no sabia nada. Todo va a ir bien ya lo verás. Y en segundo lugar me alegro, me alegro muchísimo por tu prima (en parte me siento identificada con ella) Ese pequeñajo viene con prisa y con ganas asi que peleará con uñas y dientes por estar aqui y dar lecciones a todo el que se le cruce :)

Muchos besos y felicidades!!

Cris dijo...

Aunque pesaran menos de dos kilos saldrían adelante, Len. Aquí la que escribe pesó 1,410. Y mi hermana 1,820. Fuimos las dos sietemesinas. Y estamos perfectamente.

Lenka dijo...

Lo sé, Cris, eso me tranquiliza. Muchos niños salen palante pesando incluso menos de un kilo (los trillizos y cuatrillizos nacen pequeñísimos y no pasa nada), y al fin y al cabo los míos ya pasan del kilo y medio, así que no me preocupa.

Ahora mismo sufro un poco más por el bebé de mi prima. No tanto por el peso, sino por si estuviera demasiado delicado todavía. Pero confío en que le cuidarán muy bien, y no sería ni de lejos el primer niño que tira palante naciendo antes de los siete meses. Tiene que salir todo bien, no sería justo que mi prima tuviera que pasar otra vez por semejante trago.

Lenka dijo...

Llegan buenas noticias. El peque de Lin ya respira solito y "sin maquinaria". Es un campeón. Vamos, nano, que tú puedes. Tienes buenos genes y toda la fuerza de una legión de ancestros contigo. Llevas sangre senegalesa, jamaicana, francesa y astur. Que no se diga. Sigue peleando, que muy prontito estarás en casa mimado como un rey!!