lunes, 21 de mayo de 2007

Los días que morimos

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio;
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con quien desconoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
y su remolino de emociones,
aquellas que rescatan el brillo de los ojos
y los corazones decaídos.
Muere lentamente
quien no cambia la vida
cuando está insatisfecho
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir tras de un sueño,
quien no se permite, por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Haz hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!


Pablo Neruda.
Gracias a Cris por enseñármela. Es la mejor lección en el mejor momento.

9 comentarios:

Cristina dijo...

Me alegro de que te gustara. Es el poema de Neruda que más me gusta, por todo lo que expresa en sus letras.
Así que ¡a ser feliz y a vivir plenamente la vida!
Besos.

Lenka dijo...

En ello estamos, verdad Cris??

;-)

Besos!!!

Cristina dijo...

Verdad. Jeje.

Eli dijo...

¡Eh! Chicas, no dejadme atrás...
Que aún nos quedan muchas cosas en las que deleitarnos, y la vida es tan corta...

Lenka dijo...

No te preocupes, Eli, que no te dejamos atrás. Vamos de paseo, pero correr no, que eso es de cobardes!!

;-)

Cristina dijo...

Eli, a ti nunca te dejaremos atrás. Vamos súbete con nosotras al tren de la vida y de la felicidad.

Anónimo dijo...

Una lección...
Alb

OOM-9 dijo...

yo hace tiempo ya que estoy muriendo lentamente...
bonito poema

Lenka dijo...

Pues que nadie se muera. Subíos al tren.

;-)