miércoles, 7 de abril de 2010

Game Over


Dos crías de trece años quedan para pelearse, una le machaca la cabeza a otra con una piedra, la tira a un pozo y se vuelve a casa, dejándola morir desangrada. Cosas que pasan. Igual pasaban antes, no lo sé. Igual ya pasaban antes de que existiera la tele, internet y la información al instante. Ahora lo vemos a todo color horas después de que ocurra. Oímos a los amigos y familiares dar sus opiniones. Podemos colarnos en las redes sociales de la matona y fisgonear su vida. Y, naturalmente, sesudos expertos nos brindan su diagnóstico, explicándonos que la chavala es gótica, o juega al rol, o alucina con Manson, ergo, obviamente, es una psicótica peligrosa obsesionada con la muerte. Cosas que no termino de entender muy bien, porque en este planeta somos varios cientos de miles los que nos divertimos roleando, los que simpatizamos con el rollo siniestro y los que brincamos con música del maligno. Y no tenemos por costumbre ir asesinando a nadie ni nos cuesta distinguir el bien del mal, o lo real de la ficción. Me cabrea esta cantinela, francamente. No recuerdo que se hayan hecho estudios serios sobre si en el perfil de hombre maltratador (por ejemplo) aparece con demasiada frecuencia la devoción por El Fary, la afición futbolera o el pantalón de pana como seña de identidad. Igual habría que mirarlo.

Por qué pasan estas cosas, se pregunta la gente escandalizada y sobrecogida. Supongo que porque es un mundo violento, feo, egoísta, desequilibrado, grosero, hedonista y brutal. Y, que yo sepa, los adolescentes no viven en Venus, sino aquí, con nosotros. En nuestro mismo globo. Nos cansa muchísimo educarles (porque es un soberano peñazo) y andamos enzarzados debatiendo quién debería encargarse de tan engorrosa tarea: padres, maestros, párrocos, la tele, los políticos, el psicólogo, la supernanny... Parece que nadie sabe o a nadie le apetece demasiado. Es curioso, porque les damos todo menos tiempo. Todo menos atención. Todo menos herramientas para salir al mundo, ideas, mensajes. Todo menos lo que importa. No pasa nada, porque siempre hay alguien a quien culpar de los fracasos. La ley del menor, la sociedad (ente intangible) o al pobre Manson. O esa misma tele que usamos como gurú.

Nadie se pregunta por qué nuestros enanos son analfabetos funcionales, tiranos insufribles, sociópatas sin la menor capacidad de empatía. Nadie se pregunta por qué manejan la pasta que manejan, por qué a los trece años nos invaden la calle hasta altas horas de la madrugada cacharro en mano con sus chillidos, sus peleas, sus vomitonas y sus destrozos de plaga bíblica. Nadie quiere saber por qué a los trece años amenazan, humillan, apalizan o violan por aburrimiento y para grabarlo con el móvil. Nadie se extraña de que con la dentadura aún incompleta posen en sus feisbuks y sus tuentis con aires de matones del Bronx ellos y de fulanas de carretera ellas. Ni de que a pocos meses de la primera regla o el primer grano los adultos sesudos llamen "relación" a los morreos que todos nos dábamos a esas edades. El juez está interrogando a Menganita, de doce años, que mantenía una relación con el acusado. Fuentes policiales apuntan a que los menores (de trece y quince años) se apuñalaron porque Zitanita mantenía con ambos una relación. La familia sospecha que Fulanito, ex pareja de la joven de quince años, podría estar involucrado en su desaparición. No os da grima y pavor todo eso?

Nuestros pequeños monstruos viven en una realidad virtual que no distinguen de la otra, de la auténtica. Son niños haciendo el papel de adultos. Son SIMS. Tienen otras pintas, nicks, amigos imaginarios, mascotas cibernéticas, misiones, pantallas, enemigos, otras casas, otras ciudades, otros mundos. Y cuando pasan un rato en este, olvidan "cerrar sesión". Tampoco es que les hayamos enseñado. Les hemos aparcado en un sitio en el que están callados y no tocan las pelotas. Les hemos disfrazado de adultos, quizá con la esperanza de que crezcan rápido y por su cuenta, porque, francamente, mientras son pequeños dan una brasa que lo flipas. Y educarlos es muy cansado.

21 comentarios:

Lenka dijo...

Mientras escribía esta entrada he encontrado unas cuantas webs y foros "curiosos" en los que supuestos fotógrafos profesionales y cazatalentos varios ofertan plazas de actrices y modelos para niñas de 9 a 16 años. Os aterraría saber cuántas crías responden, cuelgan fotos suyas en poses indescriptibles, dan en abierto sus teléfonos y mails y suplican que esos tipos las llamen o las agreguen al messenger.

denunciaspornografia.infantil@policia.es

http://www.stoppedofilia.net/actua.htm

Por si os encontráis con alguna de las muchas que hay.

Rogorn dijo...

Joé, Le. No lo digo porque te ame, que te amo mucho, pero desafío a cualquiera a encontrar un comentario mejor entre los profesionales de prensa, radio o televisión. Desde bien escrito, que va de oficio ya contigo, hasta haber encontrado directamente el quid de la cuestión.

Te daría dos orejas y el rabo si fueras de esas, pero como no, pues un achuchón o siete.

Juan dijo...

Ese desafío es inútil Rogorn. No lo encontrarás. Y no sólo por aquí. En el foro, en muchos de los debates que se han mantenido, han habido mejores ideas y mejor escritas que los profesionales de los medios. No he encontrado mejores razones, en pro o en contra de los toros, que en nuestro foro.

Es que no hay nada más que añadir a lo que comentas Lenka. Lo has comentado con maestría y profundidad.

Sólo te preguntraría una cosa. ¿Crees que este momento que vivimos es más o menos violento que otros?. POrque a mí me da la impresión que vivimos un mundo mucho menos violento que en ningún otro instante.

Lenka dijo...

Gracias, Ro. Mira que me quedé pensando que la entrada era floja, pero floja, flojísima. Hemos comentado tantas veces este tema que poco tenemos ya para sacarle. En una cosa sí coincido con ambos dos: creo que cualquiera de las opiniones de los foreros dejaría en cueros a casi cualquiera de las sentencias sesudas de los expertos que nos predican desde cualquier medio y casi sobre cualquier tema, para más inri. Y, por supuesto, ni hablemos de nuestra clase política y sus genialidades. Supongo que podríamos sentirnos orgullosos todos... si no fuera tan triste semejante realidad!!!!

Juan, no, no creo para nada que vivamos una época más violenta que otras, qué va. Tampoco va por ahí. Lo que intentaba decir es que hoy esa violencia se nos enseña fresca del día, con nombres, apellidos, DNI y foto de cuerpo entero. Mi abuela, de niña, sabía de los muertos de su entorno. Era un mundo más crudo y más violento, sin duda alguna, pero cada cual conocía sólo lo que pasaba en el pueblo y poco más. Ahora la sensación es aplastante, porque si un tarado se lía a tiros en un supermercado de Thailandia nos enteramos media hora después. Y, encima, le vemos matando en directo. Nos llega todo, desde cualquier distancia. Nos ponemos a sumar y es demoledor.

Igual digo una burrada, pero sinceramente creo que mis abuelos vieron menos muertos durante la guerra civil de los que cualquier crío de diez años ha podido ver en una semana de tele y consola. En épocas pasadas la vida valía poco o nada, pero es que ahora quitarla se ha convertido no sólo en cotidiano, sino en divertido en muchos casos. Soy muy fan de las consolas, por eso no las demonizo, y he jugado a juegos en los que el objetivo es matar. Sin más. A cuanta más gente, mejor. No hablo de juegos bélicos, no, hablo de que vas por la calle matando a todo lo que se mueve y no importa nada, ni hay una "justificación" como podría ser una guerra o una invasión alienígena. Y tú, y yo podemos pasarnos una tarde matando con la play y nos escojonamos vivos, y ya está. Es un juego. Lo que acojona de estos tiempos es que cada vez parece más claro que los críos NO distinguen. Que lo mezclan todo, que no consiguen ni saben "cerrar sesión".

Lenka dijo...

Sigo:

Ayer mismo me borré de un juego estúpido del facebook porque una niñata de no más de 14 años me amenazó de muerte y me tildó con finos calificativos (puta, zorra, etc) porque, siguiendo las reglas del propio juego, le robé algo a su amiguísima en un descuido suyo. Es decir, una tipa se pone hecha una energúmena porque un muñequito virtual le roba algo virtual al muñequito virtual de otra tipa que nunca ha visto, que es de otro país, pero que es "su amiga". Total, que un puto coche virtual (un dibujito en una pantalla) y unos avatares con apodos son lo bastante reales para alguna gente como para que se lo tomen como una afrenta personal y te amenacen. Te puedes figurar que me partí de risa ante tamaña imbecilidad, pero al mismo tiempo comprendí que no se me había perdido nada entre una horda de taradas mentales de tal calibre.

Y es más, es que la mayoría de las jugadoras del asunto en cuestión, son mujeres de mediana edad, tipas que se pelean entre ellas, se mandan bendiciones, se tiran veinte horas diarias enganchadas al juego de marras y, en mi opinión, han perdido el oremus (la amiguísima afrentada tenía mi edad, y debieras haberla visto jaleando a la adolescente. Un primor) Te lo ilustro todavía más: cuando ayer me estaban llegando los mensajes amenazantes y yo procedía a tramitar mi "inmolación virtual", una (con perdón) TARADA MENTAL nos enviaba a su vez mensajitos pidiéndonos que rezáramos por su nene de cuatro añitos que, en un descuido tonto de la susodicha señora, se había (atención) AMPUTADO UN DEDO. No lo diría si no lo supiera: el descuido tonto de esta tía es que, historial del juego mediante, se tira no menos de diez horas DIARIAS dándole a las teclas sin pestañear. Te aseguro que si bien las amenazas me parecieron un chiste, esa historia me terminó de convencer de muchas cosas. No, no es para nada un mundo más violento. Es sólo que la peña está como una puta cabra. Lo siento, es así como lo veo. La peña no distingue realidad de ficción ni siquiera a la hora de priorizar. Si no lo hacen los adultos, cómo podemos pretender que lo hagan los críos????

Sí es lo que parece dijo...

Lenka, me da pavor, de veras que este asunto me asuta mucho, creo que se nos escapa de las manos.

Que unas adolescentes maten a otra para ver qué se siente, que un niñato traiga de cabeza a todo un país, por matar a su ex y esconder el cadaver vete a saber dónde y lo peor ayudado, por vete a saber quién. Que niñas, sabiendo, porque no pueden negar que lo saben, debido a la gran información de la que disponen, lo que es la prostitución y se presten a esos juegos y luego digan que fueron engañadas...pero vamos.

Cuántos embarazos no deseados hay ahora? muchos, acaso no tienen muchas más referencias e información que la que se tenía antes? Pero como luego de un plumazo evitan las responsabilidades ya sea abortando o "depositando" el hijo a sus padres. Saben qué es la responsabilidad? o el respeto? en mi vida se me hubiese pasado por la cabeza bajarle el pantalón a un profesor, en mi vida reirme o incluso maltratar a un indigente, por el mero hecho de serlo y encima regodearme grabándolo en video....

Repito, me da pánico, no se realmente por dónde y por quién empezaría la solución a este asunto, cómo erradicar el dominio que estos adolescentes están ejerciendo sobre la sociedad? no sé, sólo se que espero que si algún día tengo hijos, para entonces esto cambie.

Magnifica entrada Lenka, como todo lo que he leído creado por tí

Saludos

Lenka dijo...

Es que no hay tanta información, Síes. Se sientan los padres a hablar de sexo (o de lo que sea) con sus hijos?? En serio?? Y si lo hacen, qué les cuentan?? Me atrevo a asegurar que en la mayoría de los casos obvian el tema (ya se lo contarán en el colegio), o bien se limitan a pasarlo muy por encima, balbuceando tópicos, con mucha vergüenza y pocas ganas. Es que somos MUY hipócritas, todos. Cuántas niñas crees tú que pueden plantarse ante sus padres a los 14 años y decirles cosas como:

"La Jessy me ha dicho que la primera vez no te quedas embarazada, eso es verdad? Para hacer sexo oral hay que usar preservativo? Qué es eso del griego? A qué años se puede tomar ya la píldora? Si se nos rompe el condón, qué hacemos?"

Seamos sinceros. Y con los varones la cosa no pasa de un carraspeo y un "hay preservativos en el cajón del baño". Esa es la educación sexual que les damos a los críos. Un par de frases hechas (si eres niño el típico "anda, que las tendrás a todas locas, yo a tu edad..." y si eres niña el "ándate con ojo a ver qué haces, ehhh?") Y se acabó. Lo siento, pero es así. Los chavales no tienen educación sexual, lo que tienen es una saturación de porno digna de empacho. Y, honestamente, ni puta idea de nada. Los que estamos enseñando unos mínimos sobre sexo somos los Educadores Sociales, Trabajadores Sociales y demás gente del gremio. En el cole, lo justo, y normalmente explicado por un profe de gimnasia que ni perras las ganas de meterse al lío. No saben NADA, créeme. Y muchos adultos saben poco más.

Y es que, encima, como no les educamos en nada más, como son unos consentidos totales, como se aburren, como son máquinas de consumir, como nadie les da ningún mensaje sensato, ni les escucha, en el sexo actúan como en todo lo demás. Zampan en plan competición, abusan, se faltan al respeto, tienen conductas delirantes, les importa un pijo el otro, son violentos e ignorantes y no tienen ni la menor noción de peligro o de responsabilidad. No la tienen con nada, por qué iban a tenerla con eso?? Quién les ha enseñado a ser prudentes, sensatos, respetuosos, a relacionarse sanamente, a divertirse, a tratarse como iguales, a ser responsables, a cuidarse, a normalizarlo? Nadie. Con ningún tema. Y es culpa nuestra, de los adultos, de los padres. Es culpa nuestra eso y el resto.

Una niña de diez años con su propio ordenador en su dormitorio no tiene la menor idea de los peligros que se puede encontrar. Por qué iba a tenerla? Seguramente tiene ochocientos amigos en facebook (a la mitad ni los conoce) o en el messenger, navega horas y horas por donde le da la real gana y está tranquila porque está en su casa. Y un día lee el anuncio de un hijoputa que le dice que la convertirá en modelo o en actriz si le manda unas fotos en bañador. Y como la niña tiene un móvil con cámara, se las hace ella misma posando como posan las modelos o las petardas del famoseo que ve cada tarde en la tele, y se las manda al fulano convencida de que será una superestrella como la Hannah Montana o las pencas del Física o Química. Porque esa es la realidad de esa niña, ese es su mundo. Y no hace falta que sus padres sean lo peor de lo peor. A lo mejor están cenando delante de la tele, cansaos de currar y encantados de la vida porque la nena está entretenida con el ordenador y no les toca las narices. Ya sé que sueno muy catastrofista, pero sí, es que da yuyu.

Nebroa dijo...

... me cagueeen la leche!! que te había escrito aquí un párrafo largooo larguísimo y se me ha borradooooooooooooooo!
Me he cabreado, jajaj, me voy!

Lenka dijo...

Qué osadía!!!! No consiento que en mi Torreón les pasen tales cosas a mis invitados!!!! Rodarán cabezas!!!!

Lo siento, Nebroa, no sé qué cuernos pasa pero ayer también se me borró mi ladrillo. Tras años y años de putaditas similares en blogs, foros y demás, y teniendo en cuenta el tamaño de mis parrafadas, siempre copio y pego en un word antes de darle a "enviar". Por si las moscas, y tal.

Jo, qué pena!! Espero que vuelvas!!!!!!

Katha dijo...

Hola Lenka,

El tema es en sí es ATERRADOR, y lo digo con mayúsculas. Más si tienes un hijo y ves cómo anda el panorama.

Educar es difícil, es duro y sí, en los últimos tiempos se ha suplido el pasar tiempo con los hijos por la Play, el Móvil, la PSP, la Wii... Es más fácil darle al niño/a lo que sea que "aguantarle" cuando uno viene cansado del trabajo, el tráfico... Como todo en esta vida, educar requiere un considerable esfuerzo. Si bien es cierto que la sociedad de la información no es que ayude mucho, todo hay que decirlo. Espero que la sociedad entera despierte, deje de mirar a otro lado y se aplique el cuento. Porque en lo relativo a la educación de las nuevas generaciones, del mañana, no cabe buscar cabezas de turco. Las consecuencias las pagaremos todos y sinceramente, reitero que a mí me dan pánico las cosas que veo, leo, escucho.

Un saludo.

Katha dijo...

Estaba pensando Lenka... que te topas con una gente muy rara, o muy colgada. Lo digo por lo que comentas del juego y la loca que te despellejó por un objeto virtual. Absurdo total los límites a los que puede llegar la gente.
Lo del niño y su dedito me da pánico. Pobre peque.
El mío se ha pillado dos veces la manita con una puerta. Y puedo asegurar que soy una de esas madres "pesadísimas" que no le quita el ojo de encima. Le he contado por activa y por pasiva que no se ponen las manitas en la puerta. Mira si sería pesada, que una amiga me comentó hace tiempo que debería dejarle un poco más de libertad al niño. Ahora le dejo un poco de "espacio", aunque siempre ando con la vista puesta. Una vez que se dió un morrazo y no paraba de sangrar me dieron los 7 males.

CHAO

Eli dijo...

Hace ya bastante tiempo que vengo pensando en lo angustioso que tiene que ser tener hijos adolescentes en esta época.
Da pavor tanto dejarlos salir a la calle como mantenerlos en casa ya que incluso en la supuesta seguridad de su hogar se encuentran tan desprotegidos...

Yo no sé si estos momentos son más violentos ó no que otros. Quizá me lo parece porque si mis hijos hubieran vivido ahora estarían en una edad peligrosa.

Lenka dijo...

No sé si son más violentos o no que antes. Quizá sean violencias distintas. Mi abuelo trabajaba a los nueve años y ya entonces (sin padres) era casi el cabeza de familia. Tenía que subsistir por su cuenta y ayudar a mantener a sus hermanos pequeños. Da escalofríos sólo de pensar en cómo se las apañaban niños tan pequeños en un mundo mucho menos amable que el de hoy. No dudo que vivió cosas violentas, y, además, en un estado de total indefensión. No era un mundo fácil.

Lo pistonudo del asunto es que hoy día los niños están hiperprotegidos, los mantenemos entre algodones y, sin embargo, siguen siendo violentos. No sé si más que antes, pero sí de manera más gratuita, o eso me parece. Creo que hay una gran diferencia entre adaptarte a un mundo agresivo para sobrevivir o formar parte de él con absoluta indiferencia o incluso por diversión.

Katha, ojalá fuera que tengo facilidad para dar con gente rara. Ojalá fuera eso, la verdad. Pero no, si te soy sincera cada vez observo a más personas con semejantes conductas. Quiero decir que es fácil encontrarlas porque son muchas. Montones. Cada vez más, me temo. Los niños monstruosos que todos vemos por ahí, tienen padres. Cómo creéis que son? (Siempre hay excepciones, claro). Pues imaginando cómo son sus padres no es tan raro encontrarte con gente así. Es que ya los hay en varias generaciones.

Esthertxu dijo...

Sabias palabras las tuyas...
Yo estoy segura que SÍ que existen estudios sobre la afición por el Fary y/o el fútbol de los cabestros que matan a sus parejas. Tiene que haberlos. Me juego algo!

Saludos y abrazos!

Lenka dijo...

Por haberlos los habrá, porque nos encanta estudiar todo tipo de "absurdeces", jajajaja. Pero no importa en realidad si los hay o no. El caso es que jamás nadie (ciudadano de a pie o sesudo con diplomas) asociará la música de El Fary, ni la petanca, ni el pelo engominao con la violencia. Y en cambio todo el mundo asocia automáticamente cosas como "heavy", "juegos de rol", "consolas" o "góticos" con taradez mental y violencia gratuita.

Y oiga, mire qué bien. Pero yo todavía estoy esperando a que alguna vez nos cuenten que los niñatos de casa bien que quemaron viva a una indigente "por diversión" jugaban al paddel, escuchaban música popera o tenían un seat León amarillo tuneao. Porque nunca se sabe, lo mismo eso tiene ALGO que ver con ser un cabrón asesino!!! Y nadie nos avisa!!!!

Seguramente es que los mismos "expertos" que no dudan en asociar "roleros góticos que escuchan a Manson" con "gente chunga y peligrosa" opinan que es completamente absurdo (por irrelevante) asociar "paddel", "petanca", "El canto del loco" o "Manolo Escobar" con "gente chunga y peligrosa". A mí me parece una incoherencia total (lo que es irrelevante en un caso debiera serlo en los otros), pero claro, es que los "expertos" son ellos. Ejem.

Bienvenida!

Kaken dijo...

A veces ante alguna de tus entradas me quedo muda. Porque retratas lo que veo y lo que pienso con conclusiones magistrales.
No puedo estar más de acuerdo con Rogorn o con Juan.Y contigo.

Entonces me entra la mudez, no sé que decirte, aparte de que me encanta lo que has escrito, no creo poder aportar más, y me quedo días y días rumiando lo leído.

Aparte de lo expuesto (que buenos comentaristas tienes¡) te-os cuento algo que vengo observando desde hace tiempo y lo he comentado recientemente con mis hijos y mis amigas.
Observo muy a menudo a niños pequeñitos, de entre 2 y 4 años que hacen lo que todos a esa edad: se escabullen de los padres para comprobar hasta donde llegan sus límites.
Los padres, unos antes y otros tardan más, van a por ellos, los cogen en brazos y los devuelven a su sitio sin mediar palabra o contacto visual alguno.
Simplemente, los trasladan una y otra vez como si fueran un bulto con patas.
Padres inexpresivos, no comunicativos,sin diálogo ni explicación, nada.
Pareciera que los hijos son cosas¡¡
Y eso no puede ser bueno, por mucho que tantos padres digan que no es posible razonar con un niño de tres años...¿tan torpes son??(los padres, no los niños)
Un abrazo, Lenka, y una enhorabuena más (y que continúe¡)

Katha dijo...

Hola,

Kaken, me hace gracia lo que comentas de padres qeu no se comunican con sus hijos, que no les razonan nada. ¡A mí me echan la charla por razonarle absolutamente todo al niño! A cada cosa qeu el digo le explicó el porqué. Otra cosa es que no me haga caso, pero yo se lo razono. Me dicen que un niño de 3 años no puede entenderlo. ¡Mentira! Los niños lo entienden todo. Cierto que cuando están con el berrinche no escuchan, pero, al mío, cuando se le pasa, le explico porqué no hay que enfadarse, porqué no le di o no le dejé hacer tal cosa.
Supongo que jamás he podido con el "porque yo lo mando", siempre me he rebelado ante él, así que siempre intento buscar un porqué razonable.

Un saludo.

Lenka dijo...

Ya sabéis que no tengo enanos, pero sí tengo un ciento de primos (aún enanos) y sí he trabajado con cienes de ellos. Una cosa que yo pensaba ciegamente y que se me desmontó la primera semana que pasé lidiando con enanos fue esa de que no entienden ni razonan. Un huevo. Obviamente no entienden de física cuántica (yo tampoco) ni parece que logren captar razonamientos complejos. Pero vaya que si entienden. Con dos años entienden perfectamente por qué no es bueno que se metan entre la hierba mojada a jugar (un simple: "te enfrías, coges catarro y hay que ir al médico" resulta de lo más convincente) y saben muy bien qué significa "pupa".

No puedo determinar en qué momento concreto empiezan a entender, ni qué día puede uno empezar a explicarles las cosas, pero sí he descubierto que, con apenas dos años, entienden muchas cosas si uno se toma la molestia de exponerlas. De exponerlas de manera clara y concisa, vaya. Es más, con dos años saben mentir. Y saben que mienten. Y saben perfectamente que si les pillas se les acaba el chollo. Con dos años la enana de mi primo intenta ya el "cómprame un helado" y te sigue la corriente (como a los locos) cuando le dices que se lo compras, sí, pero para después de comer. Y, naturalmente, en cuanto el tendero te da el helado monta un pollo del quince porque lo quiere AHORA, porque te ha escuchado, te ha entendido, pero le tira de las narices lo que habéis pactado. Y es que entiende tan sobradamente ese pacto como para tratar de romperlo. Y cuando no lo consigue, llega el berrinche. Y sí, cierto, durante el berrinche no razonan (lo hacemos los adultos cuando estamos en pleno ataque de ira, acaso???) Pero tras comprobar que el berrinche no cuela, la propia enana vuelve a demostrar lo perfectamente que ha entendido todo el proceso cuando renegocia: "comemos y luego el helado, vale?"

Así que lo siento, pero sí, entienden. A una edad bastante corta. Pero sí, como bien decís hay que tomarse la molestia de explicarlo y de no ceder. En realidad se trata simplemente de comunicarse con los hijos, que pa eso los tiene uno, digo yo. También me he fijado en todos esos padres y madres mueve niños que no les hablan ni les miran, sólo los van colocando por ahí, sin darles razón, mensaje o explicación alguna de los porqués de las cosas. Es un tanto penoso. Sobre todo porque (me apuesto lo que sea) muchos de esos padres son los que luego se sorprenden mucho porque sus hijos (ya adolescentes) no se comunican con ellos, y no comprenden cómo ha podido pasar.

Kaken dijo...

Me alegro de no ser la única que ve ese tipo de cosas, Katha :-)

Y de nuevo sí, Lenka, es tal como lo cuentas.
A mí me desespera ver tanto peque desperdiciado en manos de padres que no tienen ni dos dedos de frente.
Y va por delante que yo he cometido errores y seguramente los cometeré, no soy modelo de nada.
Una cosa que recuerdo, una tontuna. Una vez una madre me contó toda ufana que para lograr la retención de esfínteres de su hija, le decía que si no se controlaba el pañal se le llenaría de gusanos¡¡ Para colmo, por si se le escapaba por la noche, le ponía pañal....
Cosas como estas, a patadas...señores, que no hay que mentir, ni siquiera a los niños o aún menos a ellos.
Bes¡

Lenka dijo...

Joooooder, Kaken. Y ya de paso por qué no le dijo que si se hacía las cosas en el pañal vendría un zombie asesino y se la comería???? En serio, estoy segura de que si llego a ser madre tampoco seré perfecta (ni de coña), pero dios santo... un poco de psicología elemental, POR FAVOR!!! Tanto como nos esforzamos en aprender informática, yoga, la dieta del pistacho verde, cómo funciona el jodío GPS o que es bueno darles malta a los gatos porque tragan pelo, no sería de recibo hacer un pequeño esfuerzo por los críos???

Siempre me acuerdo de una amiga de mi madre que se quedó embarazada a los 17 años y en cuanto lo supo se fue a la biblioteca y se leyó todo libro de psicología infantil que pilló. Que tampoco es la Biblia ni la Verdad Absoluta, ojo, pero se tomó la molestia de leer aquellos tochos, pensar en ellos, descartar lo que le pareció absurdo u obsoleto y hacerse un pequeño croquis básico. Lo digo siempre, planeamos las vacaciones. Cómo no planear (un poquito) traer una vida al mundo????

Lenka dijo...

Así de pronto se me ocurren algunas ideas que considero básicas. No sé si son acertadas o no, pero a mí me encajan.

- No se asusta a los niños jamás. Ni cocos, ni brujas, ni arañas asesinas. No, realidades. El miedo no es sano, máxime a cosas que como adultos sabemos que ni existen, coñe.

- No se chantajea a los niños. Las cosas son así, se hacen así, te lo explico, te lo repito, pero no te chantajeo con burradas del tipo "si no obedeces no te querré". POR DIOOOOOS! El amor a un hijo no tiene condiciones. Se les quiere incluso cuando asesinan ancianas, seamos honestos. No, dile a tu enano que tal cosa no te gusta, o que te enfada o te pone triste, pero jamás le hagas dudar de que le quieres y le querrás aunque no se porte bien!

- Pautas claras, mensajes claros, cosas que hacer, ciertas rutinas. Eso ayuda a tener críos sanos, con la mente ocupada y el cuerpo activo. No hace falta ir a golpe de silbato y todo se puede flexibilizar, pero es bueno tener ciertos horarios y compartir tiempo con los críos. No siempre se puede compartir mucho, pero que sea bueno. Amorrarlos a la tele pa que no incordien no es buena idea. Hacer cosas juntos.

- Diálogo, por favor. Hablar. Del cole, de los compis, de los tebeos, hablar con ellos de sus cosas. Me ofende la peña que resopla y les manda callar. Sí, lo sé, no son Punset (no te jode!), son niños. Qué triste que a tantos padres les parezca un suplicio oír la aventura (porque pa los niños lo es) del bocata que se le cayó a Fulanito en el patio y quedó todo espachurrao y todos se meaban de risa. (Habéis leído a El Pequeño Nicolás? Es la risión. El mundo visto desde los ojos de un niño. Geniales)

- Nunca, nunca, JAMÁS se humilla a un niño. Nada de "eres tonto, eres malo, eres vago". No, se corrigen las conductas, no a la persona. No eres malo, te portas mal, que es diferente. Si eres malo no tiene remedio, total, pa qué hacer nada. Si te portas mal la cosa depende de ti y sí puede cambiarse. Y además te explico cómo. Demoledor oír a los padres chillar cosas como: "me tienes hasta los cojoneeeeeeeeees!!!" a enanitos de tres años. Un día termino en la cárcel. Fijo.

- La mejor forma de que un niño te respete es respetarle también. Que no mimarle. Repito lo de las normas claras, no ceder, no tolerar lo intolerable, pero para esto no hace falta chillar ni mucho menos pegar. Se puede ser tremendamente firme sin llegar a eso. Una cara seria, una explicación de qué se ha hecho mal y por qué, un castigo adecuado, todo eso obra milagros. Habéis visto alguna vez la cara de tremendo pesar que ponen los nenos cuando se les riñe con firmeza y se les castiga? Se lo piensan, doy fe. Y lo lamentan y sienten culpa. Entienden y aprenden. No hace falta machacarlos con nada más. Pero si tardan minutos en pedir perdón y buscar una carantoña! Les gusta tener la aprobación de sus padres, es increíble que tantos adultos no se den cuenta.

- Por último: los niños dan la coña, son pesaos, lloran, se mean y se cagan, les sangra la nariz, duermen mal, comen peor, protestan, se emberrinchan, vomitan en el coche, no se callan nunca, no paran, rompen cosas, se manchan... y luego peor. Luego pasan de ti, oyen música horrible, te hablan sólo con monosílabos, visten como el culo, no se peinan, dicen tacos, catean, te desprecian, desobedecen por sistema, se avergüenzan de ti, te evitan, fuman porros, se chuzan, se ponen histéricos por cualquier gilipollez, están insufribles, odian al mundo entero, se quieren morir y TODO es culpa tuya. Eso en los casos normales. No saber esto es ser un poco zoquete o creer en los mundos de Yupi. Pasarán esas fases y serán un plomo total. Y son pa siempre, no se devuelven a la tienda. Y te quitan el sueño, te sacan canas y te dan anginas de pecho. Eso es (entre otras cosas más bonitas) tener hijos. No está de más saberlo, entenderlo y decidir si se quiere asumir. Porque de lo contrario es mejor ligarse las trompas, recauchutarse el pito y comprarse un peluche.