viernes, 2 de enero de 2009

Echando humo


Supongo que es lo típico al empezar el año. No es por atribuirme méritos que no tengo, pero esta odisea en la que me acabo de embarcar me tiene pasmada. Fumo desde los 17 años y hace ya demasiados que soy fumadora compulsiva. Fumo mucho, muchísimo, sin ton ni son, a lo bestia, de un modo enfermizo. Jamás, nunca he intentado dejarlo. Porque, para más inri, no quiero. Me gusta fumar, me encanta fumar, soy tan rematadamente gilipollas que lo encuentro la mar de sexy y glamouroso. Me gustan más los tíos que fuman, parecen más canallas. Se puede ser más imbécil? Me gusta fumar, me gusta tener un vicio, algo a lo que agarrarme, a lo que siempre puedo agarrarme cuando me venga en gana, sola, acompañada, aburrida o entre risas. Me gusta el humo, me gusta mirar cómo queda un cigarro en mi mano, me gusta incluso mi voz ronca de fumadora. Adoro fumar, es algo que me parece estético!

Sí, ya sé lo que me vais a decir. Es un asco, es malo para la salud, para el bolsillo, los fumadores no tenéis glamour, apestáis a tabaco, os afecta al olfato y al gusto, sois lerdos. Ya lo sé, pero me la sopla, es tremendo. Me encanta comer y distingo si un perfume lleva bergamota o cedro en menos de un segundo, me basta con que su portador pase caminando a mi lado. Madre mía, si no fumara sería como un perdiguero!! Sé todo lo que tiene de malo el tabaco y, pese a ello y con toda mi consciente imbecilidad, resulta que me da igual porque me parece bonito. Juas. Cómo se os queda el cuerpo?

Ni siquiera me cabrea que me llaméis tonta del bote, porque tengo asumido que lo soy. Es un vicio! Ya. Es asqueroso! Lo sé. Es caro! Y tanto. Te vas a matar! Buiiino. No tienes narices pa dejarlo! Nop. Y no te parece penoso? Es patético, de hecho. Nada le chafa la felicidad al vicioso confeso. Debemos ser desesperantes para los que no fuman. Lo bueno es que ellos lo son también para nosotros. Al final te queda sólo la pataleta. Ya sé todo eso, carajo. No lo dejo, no lo quiero dejar, olvídame! Y, además, tú no fumas, no molas nada. Jojojojo, es demencial. Sé que es malo y estúpido y sé que me hace daño. Y sigo fumando. Por la única razón de que me da la gana. Porque podría dejarlo, al final todo el que se lo propone puede (el que se lo propone de verdad). Pero es que yo no quiero, nunca he querido. Cobardía, pereza, dependencia, imbecilidad... o todo ello junto. Adoro fumar.

A qué viene todo esto? Lo estoy dejando (o algo así). Pásmense todos ustedes! Lo estoy dejando sin dejarlo. De hecho, fumo mientras tecleo esto. Con el año nuevo he empezado un plan radical de reducción de daños, que consiste en bajar paulatinamente la cantidad de cigarros a razón de cinco menos al mes. Por qué? Porque no quiero dejar de fumar, pero soy consciente de lo malo que es. Y como soy realista, y cobarde, perezosa, adicta, viciosísima y mujer de poca fe, he decidido (firmemente) minimizar el coste de mi enganche. El coste en salud, que el monetario nunca me ha dolido (qué triste!) Antes me quedo sin comer que sin fumar. La meta es llegar a cinco diarios (actualmente fumo casi dos cajetillas, a veces más). Llegado a esos cinco, quedarme a cero. O en esos cinco. Porque, en realidad, no quiero dejarlo. Soy de esas que fumará toda la vida, aunque lo deje en algunos períodos. Siempre volveré, o al menos eso creo. Porque me gusta. Pero conozco a gente (son los menos) que fuman dos, cuatro o cinco pitillos diarios desde hace siglos. Nunca suben la dosis. Es un vicio, es estúpido, es insano, pero al menos es moderado.

No sé si llegaré a dejarlo del todo, pero sí sé que llegaré a esos cinco. Y haré todo lo posible por quedarme ahí. O seguir bajando o ahí. Este es el buen propósito del año, la lucha, la cruzada. Este mes no puedo subir de veinte aunque se caigan los cielos. Para hoy sólo me queda uno. Esperaré un rato, me lo fumaré (si me apetece) y me iré a dormir. Y mañana será otro día.

Zafo, no soy tan valiente ni tan drástica como tú. Pero gracias por la inspiración.

17 comentarios:

Lal dijo...

Len!!! cuánto me alegro de tu decisión!
Yo dejé el tabaco hace ya casi 4 años, después de 10 años a paquete diario como mínimo, y puedo decir que no he vuelto a caer, nunca. Ni siquiera después del típico cigarro de las ocasiones especiales, como bodorrios, etc... Me lo fumo, con placer, porque siempre seré una fumadora, pero sabiendo que es ese y ninguno más, porque eso es lo que quiero.
Y, lo mismo que yo pude dejarlo del todo, porque quise, tu podrás minimizar la dosis, porque quieres. Y como quieres, puedes. Eso es algo que no todo el mundo tiene la fuerza, o la determinación, de hacer, pero tú sí.
Ánimo, Len!!

CuanMarce dijo...

Hola, sólo darte un pequeño consejo para tu peligrosa aventura. Cuando saques un cigarro no lo enciendas de inmediato, juega con el un rato, tenlo en tus dedos, llévalo a la boca, haz como si lo fumas, pero no lo enciendas hasta que no puedas ya más. Así cada uno te dura más tiempo y fumarás menos sin ningún sacrificio.

Buena suerte.

Sra de Zafón dijo...

He sido atacada por un virus que no me deja escribir ni aquí ni en ningún otro sitio, ahora te escribo desde otro ordenador pero...me lo quitarán rapidamente, supongo...y es portatil y escribo fatal en él, pero allá voy.

Sobre esta entrada quería decirte que a tu edad la podría haber firmado yo misma. Yo también adoro fumar y me parece que estoy mas sexy con el cigarrillo, (aunque he de confesar que estoy más suscitadora sexualmente, si cabe...:-) Lo de la risa es porque más que suscitadora, que esa es mi condición natural, creo que este mes sin fumar he estado agotadora jajajajaja. Corramos un tupido velo...
Lenka hablo de tu edad y de la mía porque te llevo unos diez años de ventaja y mis pulmones también...
Llevaban años avisándome y ahora he dicidido hacerles caso.

El planteamiento ese de los cinco pitillos lo llevo deseando toda la vida. Tengo una amiga, médica por cierto,que sólo fuma tres pitillos al día desde siempre, pero las veces que yo quise intentarlo...los pitillos me fumaban a mí en vez de yo a ellos y acababa fumando el doble. Lo mío con cinco pitillos al día es imposible, o todo o nada.

Para mí dejar de fumar es el acto de elegir entre sentirme enferma o sana, así de sencillo. No hay ninguna otra motivación.
También he de decirte que mis poses de mujer fatal jajajajaja (más bien de chulilla) no se quedaron pegados en el cigarrillo...
Lo que sí te digo es que por lo que te conozco creo que cualquier cosa que dependa de tu voluntad la conseguiras sin parpadear. Eso no quier decir que sin el sacrificio y el sufrimiento que supone a cualquiera que esté enganchado, pero donde hay determinación hay voluntad, y tu exalas determinación por... toda mi pantalla :-)

un abrazo.

Lenka dijo...

La meta son los cinco, o los tres, porque es más realista (en principio y vista mi adicción y mi gusto por la estética fumeta) que dejarlo radicalmente. No soy una experta en adicciones, pero he trabajado con yonkis y si hay una piedra angular en esta lucha es esta: "no puedes dejarlo si no quieres". Parece una chorrada, de lo más evidente, pero esconde una verdad mucho más profunda de lo que diríamos en un principio. Hay que QUERER. No vale un: "tendría que dejarlo, debería dejarlo (de nuevo el ojalá!!), sería lo mejor, sí, cualquier día voy y lo dejo". No vale un "lo quiero dejar" si no se está convencido hasta las últimas consecuencias.

Es difícil de explicar. Mientras quede un resquicio de "es que mola tanto, es que es tan chachi, es que me gusta un montón", malo. Como dice Lala, hay fumadores que siempre serán fumadores (no es tan distinto al alcoholismo, en realidad, al menos en ese sentido) Se puede lograr, como ha demostrado Lala, pero es difícil que, gustándote incluso la estética del vicio, lo consigas del todo.

Los yonkis que conocí me aseguraron que la definitiva era cuando caías tan bajo que ya no podías caer más, sólo ir hacia arriba. Y el escalón más bajo era... indescriptible! Pegar a una madre? Buah, ese era de los de arriba. Delinquir? Tontadas, ese era casi el primer. Muy bajo, mucho más bajo. Imaginaos lo bajo que tenía que ser para decidir a una persona totalmente deteriorada a romper con la heroína!!

Me fascinaba la lucha de esta gente (tengo que escribir una entrada sobre ellos). El equivalente en tabaco, cuál sería? No sé, supongo que asfixiarse tosiendo por las mañanas, fumar colillas, perder a un ser querido por el tabaco, avisos, lecciones. Yo he llegado a vestirme a las tres de la mañana y salir a la calle buscando cualquier local abierto (puticlubs si era necesario) porque la desazón de no tener tabaco no me dejaba dormir. Necesitaba saber que tenía, aunque fuera uno, aunque no me lo fuera a fumar. Sólo tenerlo, por si acaso.

TREMENDO!!! No sé si es lo más bajo, pero no está mal. Tengo varias motivaciones para dejarlo, pero me faltan las ganas reales. Por eso, de momento, aspiro a la redución, lo más drástica que pueda. Soy una yonki, y, seguramente, no podré quedarme en cinco, pero quiero probar. Si lo logro, estaré contenta. Si no, no quedará más remedio que cortar por lo sano. Lo malo es que no quierooooooo!!! Jajajaja, qué paranoia más terrible. Bueno, no adelantemos acontecimientos, vayamos poco a poco.

Marce, eso es lo que he estado haciendo desde el principio! me parece un buen consejo. Cuando me apetece fumar (antes iba uno tras otro, sin pensar) lo saco y lo dejo sobre la mesa, y sigo a lo mío. Al rato lo cojo, juego con él, lo tengo en la mano. Luego me lo cuelgo en la boca sin encender. Total, que pueden pasar tres cuartos de hora hasta que lo enciendo, cuando, en ese tiempo, lo mismo me había enchufado dos y ya estaba pensando en el tercero. Está muy bien pensado.

Zafo, has cambiado humo por fuego, jejejeje, sabia decisión!!!!! Eres muy brava y muy valiente. Espero estar donde tú estás no tardando mucho. Besos a todos!

Anónimo dijo...

Lenca ,yo hace ahora cuatro años que he dejado radical de fumar.Yo tambien adoraba fumar ,la sensacion del humo entrando pulmones abajo,la estetica del cigarrillo en los dedos.
Durante años intentë reducir a fumar 10 al dia como mucho(nunca lo conseguí).
Creeme tu y todos los que fuman ,no es tan complicado.
nos venden que engancha casi como la heroina,pero no es verdad.Engancha solo mentalmente,no hay mono fisico ,solo mental.Cuando realmente decides decir no ,es cuando se consigue.
Lo realmente dificil no es dejarlo,es decidirse de verdad dejarlo,una vez conseguido eso es facil.¡Animo y al toro!
Beran (hermana de Marechek)

Anónimo dijo...

Y si ahora yo soy un perro perdiguero,sobre todo para los olores desagradables es lo malo y tambien me ha salido una alergia ,inconvenientes de ser ex fumadora.
Beran

Katha dijo...

Hola Lenka,

Te deseo suerte, ánimo y constancia para llevar a cabo tu lucha de reducción del tabaco.

Sobre el hábito de fumar no puedo opinar, creo que yo he detestado el tabaco casi desde la cuna.

Feliz Año.

Cris dijo...

Me alegro de esa decisión, Len. Al principio te costará, pero ya verás luego como te sientes mejor.
Ánimo, Len.
Feliz año!!!

Lenka dijo...

Hola, Beran!!! Qué alegría leerte por aquí!!!

Pues sí chic@s, en ello estamos, es tremendo lo difícil que es incluso reducir la cantidad!! Pero bueno, ya es de noche y no llevo ni media cajetilla, es todo un logro para mí.

Gracias a todos por los ánimos. (Jejeje, echo de menos al Doc, qué raro que no haya entrado a animarme, con las ganas que tiene de verme sin fumar!!)
;)

Alberich dijo...

Lo peor de fumar no es el daño q te haces a ti.Es el daño q le haces a los q te rodean: directa e indirectamente.
Suerte en el viaje.Me parece una manera razonable de dejarlo.Seguro q lo consigues.Yo t tiendo la mano.
;)

En cuanto a lo de sentirse más sexy, adorar el humo etc...sin comentarios!!
jajajajaja

un abrazo de oso!;=)

Lenka dijo...

Ayns, Doc, no me negarás que el cine negro (maravilloso) ha hecho mucho daño con eso del tabaco ;)

Aquí estamos, reduciendo. Ayer, que tuvimos cumple y fiesta, me costó no superar el límite, pero lo conseguí. Hoy, sólo llevo cuatro cigarros, y ya ha oscurecido, así que estoy bastante contenta de cómo lo voy controlando. Eso sí, es curioso, tengo una tos brutal!! Como si estuviera con bronquitis!! Supongo que el cuerpo se va limpiando, pero tan rápidooooo????

Sra de Zafón dijo...

¡¡¡¡¡¡¡¡lenka, por favor añade aquí unos cuantos signos de admiración porque en mi teclado la cosa de las mayúsculas está chunga.
¡¡¡¡¡¡enhorabuena¡¡¡¡¡¡¡ lo pongo así que se entiende.
un besazo y mucho ánimo.

Rogorn dijo...

Espero que acabe en otro éxito más, pero a ver si vas a acabar siendo perfecta y va a haber que adorarte más (aún)

Kaken dijo...

Bueeeno, Lenka y compañeros de blogs, lo mío con el tabaco no es normal...
Fumo tanto y más como tu cuentas, pero...jamás me lo llevo al pulmón, se me queda en la garganta y tampoco es para tirar cohetes.

La voluntad, el querer, es lo que manda, y me encuentro en tu misma situación.
Sólo una vez dején de fumar, durante un día....y me transformé en tal monstruo gritón que aún me asusto al recordarme de tal guisa.

Espero que algún día algo haga clic en mi mente y lo deje...

Mientras tanto, ánimo, Lenka.
Un bes a todos.

Lenka dijo...

Yo no estoy notando cambios de humor, la verdad. Ayer por la noche estuve un poco tristona, pero como tampoco es raro en mí... además, para variar, se me pasó en cinco minutos, jejeje. Por las noches no pego ojo, pero oh, fíjate, otra gran novedad en mi persona (siempre he sido insomne, y, desde que vivo en este barrio más, creo que no estoy acostumbrada a tantas comodidades: una calefacción que me asfixia, un silencio sepulcral... qué ha sido de las corrientes heladas, de dormir con calcetines, del tráfico y los cánticos de los borrachos??)

Total, que, de momento (de momento) no noto nada raro, ni siquiera más apetito. Eso sí, qué toooooos, qué tooooooos!!! ;)

Ada dijo...

Enhorabuena porque diste ya el 1er paso que es decidirse...

Te deseo un feliz 2009 lleno de pequeños pasos y de felicidad inmensa

Un beso

Io dijo...

¡Enhorabuena, Lenka!

Yo he estado meses fumando cinco al día. Para mí es el ideal, porque sé que no podré dejarlo del todo, nunca.

Cuando me enganché al portátil subí el consumo de una forma disparatada, después lo dejé radicalmente (en vísperas de la boda de mi hija) y volví a caer. Ahora busco otra vez el límite de los cinco. Porque el de primera hora de la mañana, con el café, es innegociable. A mediodía cae otro, y por la noche, relajadita, un par de dos o tres.

Ánimo!!! Mientras lo intentas siempre fumarás menos.

Un montón de besos!