miércoles, 22 de octubre de 2008

Por las de cal


Era obvio que ya iba tocando arena. Aunque ahora mismo esté más lejos de la playa que nunca! No importa. Me rodean mis tesoros, colores bonitos y la magia de tenerte, de compartir contigo algo que es tan tuyo. Gracias por todo esto. Es un barrio nuevo, limpio, silencioso, abierto, verde, joven y tranquilo, con nombre de novela gótica. Es tu casa, tu sueño, tu proyecto, y quisiera creer que puede ser también mi hogar. Nada me haría más feliz.

Siento mucho si alguno se ha asustado por tantos días de silencio. La sexta mudanza (y espero que la última) me ha tenido desconectada hasta hoy. Nada de depres por el fin del curro, nada de bajones. No tengo tiempo para eso. Resulta que unas cosas terminan y otras comienzan, y de pronto apareció un nuevo camino. Y aquí estamos, un poco agobiados por cuanto supone, haciendo números y cábalas, pero convencidos de que vale la pena. Sigo notando cierto vértigo, pero supongo que es normal. Al fin y al cabo, quién podría suponer que la vida cambiaría tanto en apenas seis meses? Algunas noches todavía te miro dormir y me cuesta creer que estés en mi vida, que todo haya girado de tal modo. El 13 de octubre se cumplía medio año de lo nuestro y, de nuevo el cosmos, un año exacto de aquella vez, de aquel encuentro, cada uno con su pareja de entonces, sin que se nos pasara por la cabeza que terminaríamos juntos. Te sorprende entonces que aún tenga que pellizcarme de vez en cuando? No tienes ni idea de todo lo bueno que me has dado.

Pero aquí estamos, como digo. Con nuevos planes y nuevo nido. Nos hemos quedado sin Termomix y el horno nos fundió los plomos, pero van listas las aprendizas de bruja si se creen que no puedo con sus maleficios caseros. Tengo un gato negro y el 13 a mi favor. Y estreno Torreón en el Monte más Vil. Todo está bien en el mejor de los mundos. El nuestro.

Bravos y damas, gracias, como siempre, por cuidar de mi rincón. Y mil perdones por la tardanza. Hace poco olvidé cerrar una ventana y se me escapó uno de ellos. Pero, para compensar, acaba de llegar otro Búho. Y con este llevaba años soñando.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ole.
y ole.




bicos,
j

bowman dijo...

Hello again

Anónimo dijo...

Enhorabuena, Len. Me alegro mucho.

Amaranta

Marechek dijo...

Me encanta verte así Len. Tienes una mirada y una ilusión que nunca antes te vi y me alegro no sabes cuánto.

Sí, vale la pena y sí, la vida puede cambiar un montón en sólo 6 meses (que me lo digan a mi) y ojalá todos los cambios que sigan viniendo sean tan buenos como éstos.

Un beso corazón. Echaba de menos leerte

Sra de Zafón dijo...

Pues que me alegra un montón tu vuelta, tu otoño y tus ganas.
Un beso

Lal dijo...

Olvida la lechuza que se fue, lo que tienes ahora es un buho real!!!
Me alegro infinitamente, Len.