miércoles, 14 de noviembre de 2007

Un café con el Dalai Lama

Hacía mucho tiempo. Demasiado. Bien saben los dioses que adoro a todos mis amigos, pero me resulta insólito cómo ella, siempre ella, consigue que mis miedos y mis neuras desaparezcan. Menchín, nuestro particular Dalai Lama, ejerce sobre nosotras una influencia que no podemos negar. No es que los demás seamos unos insensatos, o que sólo ella sea capaz de poner orden. Nada de eso.

Guaja es un ejemplo de sentido común y lealtad como pocos que he conocido. Larón es sabia y siempre consigue que el mayor drama parezca una comedia. Nuestra Princesa-Xana resulta certera en todo momento, incluso cuando se pone sus gafas de color de rosa. La Rubia sabe escuchar y abrazar, hasta cuando se le llena la cabeza con pájaros de metro noventa. Peque me brinda su hombro, calla conmigo, habla conmigo y es capaz de decirme mucho más con el silencio de una mirada. El Emperador siempre está ahí, no importa que no esté. Siempre ecuánime, siempre objetivo, y justo, y sensato, siempre haciendo las preguntas precisas y abriéndome los ojos a cualquier posibilidad. El Bicho sonríe, o me espanta las paranoias con un gesto, o soluciona todas las dudas con un "Y?" Rogorn, el Hereje, la Matrix, consigue meterse en mi cabeza, ponerse cómodo e ir desgranando lo que ni yo misma sé que sabía. Eli me desempolva todas las verdades y me coloca frente al espejo, para que vea lo que debo ver, me guste o no me guste, sin trampas. El Doc, mi Padawan, Cris, mi Gemelo, la Socia, la preciosa Lal, todos mis alatristes y blasfemadores, todos ellos son capaces de sacarme el otoño de dentro y ponerlo en su sitio, fuera, donde debe estar.

Pero tú, amiga mía, tú, mi Menchín, tú fuiste la primera. La que me enseñó a creer en la amistad entre mujeres, que era mi asignatura pendiente, abriéndome los brazos desde el mismo instante en que nos vimos. Y gracias a ti las tengo a todas ellas. Gracias a ti las he conocido, las he redescubierto y las disfruto cada día. Y eso es algo que nunca podré pagarte.

10 comentarios:

Rogorn dijo...

Aiss, acias... Cualquier cosa por verte vestida de Trinity, jeje.

Lenka dijo...

Estoy vestida de Trinity dentro de mi cerebro???? Mirá vos...

;-)

Gracias a ti.

Anónimo dijo...

La pena es que ahora la tenemos poquito porque nos la han "robao".... pero cierto es que cuando está aquí, recoloca y organiza este akelarre que últimamente se le va la pinza un poquito.

En cuanto a mi...mmmm... pájaros de 1,90..... bufff y cada vez peor... (eso espero).

Te seguiré escuchando y abrazando siempre cielo. Gracias.

Marechek. La Rubia

Lal dijo...

Ay Len, pero cómo no vas a tener éste halo de gente alrededor, que aporte su granito de arena (o su montaña) para que estés bien??? acaso mereces otra cosa???
Besos gigantes!

Cristina dijo...

Ya te lo han dicho los demás, pero es verdad. ¿Cómo no vas a tener tante gente a tu alrededor que te quiere? Nunca estás sola, Len.
Muchos besos.

Eli dijo...

Ya sabes lo afortunada que eres ¿verdad? Celebro que hayas logrado encontrar la orientación que a veces necesitas. Y las risas, y el cariño, y el sentido común...
Para todo lo demás, master card.
¡Ay, no! que esto no iba aquí.


;-)

Alberich dijo...

Gracias por acordarte del Doc!!
es un honor ser tu amigo...eso se puede decir de pocas personas a lo largo de una vida,no crees?

Guaja dijo...

Gracias por tus palabras Le, y gracias porque gracias a ti yo las conozco a ellas.;)

Wendy Pan dijo...

sho-sho, que la SEÑORA MAYOR a vuelto !
ha re-abierto su blog !!!

YABADABADUUUUUUUU !

Corsaria dijo...

Es un placer colaborar, aunque sea poco y a la distancia, para desotoñarte el alma.

Un beso rioplatense, Socia.