martes, 16 de octubre de 2007

La noche que más me alegré de oírte

Suena el teléfono y te alegras, pensando que vas a charlar sin más. Pero a veces no. A veces son malas noticias. O buenas, según se mire. El Bicho está en el hospital, roto por cuatro sitios. Pero está. Está lo bastante como para coger el móvil y contármelo en primera persona. Y lo siento más de lo que puedo explicar. Me encantaría que esto no hubiera pasado. Tendrías que estar bien, listo para subirte en la burra y salir zumbando. Y quemar rodilla. Pero todo llegará.
El sábado, cuando corríamos todos por la carretera asustados por la caída de Halcón, me vino una pregunta a la cabeza. "Cuánto tiempo crees que pasará hasta que tengas que ir al hospital a verle a él?" Nunca me tocó con mi padre, ni con mi hermano. Tampoco con mi primo, ni con los amigos del viejo (aunque alguno se quedó en el camino) Vas a ser el primero. Toco madera por los demás, y la toco por ti, para que esto sea lo peor que te pase. Estoy deseando que el tiempo vuele, que todo salga bien, para que puedas montar otra vez.
Espero que pases buena noche. Te veo mañana. Besos.

7 comentarios:

Lal dijo...

Todos los ánimos del mundo, para los dos, y que el tiempo vuele.
Besos.

Cristina dijo...

Mucho ánimo Len. Ya verás que pronto se recupera del todo. Besos.

Anónimo dijo...

Ere un crack,Marcos!!

(díselo,Len...)


Albe.

Lenka dijo...

Gracias, chicas!!

Doc, desde luego que se lo diré.

Anónimo dijo...

Más bien es uno que ha hecho 'crack', jeje.

Chiste malo, negro e inapropiado, sí, qué pacha? Pero apuesto a que se ríe.

Ro

Lenka dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJA!!!

Ha hecho crack, desde luego. Por varios sitios!! Gracias por el chiste, Ro.

;-)

Eli dijo...

¡Dios, Len! Qué cerquita ha estado.
Todavía se me pone el cuerpo malo con esas noticias. Pero seguro que el bicho tiene un ángel de la guarda.
Muchos besos y muchos ánimos.