miércoles, 21 de marzo de 2007

Lilith


Insultadas, injuriadas, tratadas de locas, marginadas, señaladas o quemadas en la hoguera. Encarnación de lo malvado, lo pecaminoso, lo imperfecto. Castradas y relegadas, encorsetadas, histéricas. Acalladas, muchas veces por ellas mismas o por otras menos valientes, más rencorosas. Algunas tuvieron la suerte de nacer en épocas de esplendor. Sus "excentricidades" fueron "consentidas" por una sociedad más culta y abierta que, en algunos casos, llegó a aplaudirlas. Otras, en cambio, vivieron en tiempos de oscuridad y lo pagaron con el escarnio, el encierro, la mordaza, incluso con la vida. Algunas han sido ninguneadas, aplastadas por la fama y el reconocimiento otorgado sólo a sus contemporáneos varones. Muchas apenas merecen unas líneas en los libros, que las describen vagamente como "hijas", "madres", "hermanas", "esposas" o "amantes" de alguien. Poco a poco trataremos de rescatar a algunas de entre las sombras. Porque el olvido es la peor de las muertes.
Empezaremos por el principio. Por la rebelde Lilith. La primera esposa de Adán, hecha del barro, como él, y no de una de sus costillas. Abandonó el paraíso antes de consentir que su compañero no la tratara como a un igual. Madre de los súcubos, los vampiros y otros monstruos oscuros, lasciva, emparejada con el Ángel Caído, condenada a ver morir a cien de sus hijos cada día, ladrona y asesina de niños, aliada de brujas, xanas y otros seres femeninos y seductores de la mitología, sentada en la cara oculta de la luna... Un personaje de leyenda que sirvió como ejemplo del peligro de no ser sumisa. La bella, rebelde, condenada y oscura Lilith...

4 comentarios:

Jas dijo...

Pues no sabía yo que la tal Lilith dio para tanto ;-)

Te he dicho que escribe de puta madre??...no?...pues lo haces.

Lenka dijo...

Gracias, cielo!! Ya sabes, un vicio como otro cualquiera!!

uno bajito fuerte dijo...

pobres mujeres malas, con lo buenas que ellas son

que tal va esa mudanza?

Lenka dijo...

La mudanza va y viene. ;-)

Ya queda menos. Gracias, Bajito. Besos.