
Caigo de casualidad en un foro, blog, web o cosa que comenta lo divina que está Madonna en la portada de su nuevo disco. "Parece una quinceañera", afirma una redactora de notable optimismo y aún más notable tendencia a la exageración. "Es photoshop", aseguran unas cuantas lumbreras. Oh, no. En serio? Jamás lo hubiera imaginado. Photoshop, decís?? Nooooooooo. A una mujer de 53 años? Deliráis. Imposible. Ni a una de 22, lenguaraces. Si todo el mundo sabe que el photoshop no existe, que las top models comen de todo y que a los famosos guapos no se les cae el pelo (salvo a Harris y a cuatro más). Son las grandes verdades incuestionables del mundo de los fashion. Ellas vienen programadas de fábrica para superar sus embarazos en 48 horas, quedando mejor de lo que estaban. El pecho, lejos de caer, florece y repunta con la edad. A ellos les brotan nalgas y abdominales donde antes sólo había carne humana, y las bolsas de los ojos se les derriten al contacto con un potingue en stick que cualquiera puede comprar en el Mercadona. Es así. No?? Ah, que no??
En dicho rincón de la red llaman a Madonna vieja, decrépita, arrugada, ridícula, asaltacunas, mutante, horrenda, falsa y hasta (lo juro) blasfema y prostituta. Pros-ti-tu-ta. Jesús. Aparta de mí esa boca procaz y libidinosa. Mala, mala, mala. Arderás en el infierno, cochina. Me parto la caja con los comentarios mientras me pregunto cuántos de los que la increpan venerarán a Hefner y cuántas de las que escupen sobre ella la odiarán en secreto por seguir siendo quien es: una tarada brillante que lleva 30 años haciendo lo que le da la gana, con 275 millones de discos vendidos, una fortuna incalculable, adorada por medio planeta, follándose crudo todo lo que pilla. Una crack, la tipa. Creo que nadie ha sabido venderse, reinventarse, reciclarse y rentabilizarse mejor. 30 años encantando a unos y dando por culo a otros. La diosa total, tormento de monjas y musa de varias generaciones que berreamos Like a Virgin por los pasillos del colegio, sólo por el placer de soliviantar a la reata de cofias. Grande, Madonna. Te guste o no te guste. Enorme. Mujer. 53 tacos. 30 en el "candelabro". Casi nada. Con su par de tetas y una voz del montón que nunca fue gran cosa. Qué dirían los que la machacan y la tildan de anciana si la vieran posar recién levantada? Aplaudirían su osadía, o la mandarían al paredón, por mamarracha repulsiva? Ah, las ironías de este mundo nuestro. Condenando las arrugas y el photoshop al mismo tiempo.
Madonna, tan neurótica ella, tan chiflada, vigoréxica y narcisista. Si tuvieras pene serías Dios. Casi lo eres sin pene... Pero no, lo mejor de la noche ha sido, sin duda, un diálogo de besugos absolutamente irrepetible.
Señora Lerda: Pues yo la vi una vez en un aeropuerto y daba puro asco, tan huesuda y con esas venas marcadas. Esa foto retocada no se la cree nadie.
Servidora: Oh, cielos. ¿Tiene huesos y venas? Qué asco. A quién se le ocurre...
Un Señor de Madrid: A lo mejor es que esta buena mujer no tiene de eso...
Servidora: Pues lo mismo no. Un auténtico fenómeno. Un claro caso de interés científico. Que llamen a Punset de inmediato.
Un Señor de Madrid: Es fascinaaaaante, noooo?... Cómo alguuuuunas persoooonaaaaas... pareceeeeen de plastilinaaaaaaa...
Y ahora decidme que no habéis oído al Punset al leer la frase. Genial. Todavía lloro de risa.
Si no fuera por estas chorradas, qué tontería más grande sería internet!!!