Si alguien más estaba hasta las orejas de encontrarse en los informativos noticias de calado mundial tipo "la pasarela Cibeles" o "los nuevos tatuajes de Guti", que se agarre al asiento. Que vienen curvas. Ayer mismo me quedé patidifusa cuando el señor Pedro Piqueras anunció que nos iban a mostrar lo que ya era toda una tradición por estas fechas. Adivinad. Alumbrado navideño? Mercadillos de figuritas para el Belén? Santa Clauses tocando la campana delante de los centros comerciales al grito de "ho, ho, ho"? Padres catálogo en mano recorriendo jugueterías? Nacimientos Vivientes en las plazas de los pueblos? Peña esquiando? Tortazos en la pescadería para llevarse el último kilo de angulas? Colas en las administraciones de lotería? Error!! No dais una, queridos. Parecéis tontos. No, el susodicho periodista se refería a esa otra tradición de estas fechas. Sí, hombre. La otra. Esa otra. Tan conocida ella y tan tradición. Nadie cae? Pues no lo entiendo, con lo famosa que es. Me refiero, naturalmente, a la elección del culo del año. Atontaos. No, no es coña. Lo juro. Tras semejante anuncio, la caja tonta nos enchufa el documento. Veo a un grupo de bellas y bellos bailando alegremente en una sala. Primeros planos a las curvas en cuestión. Boxer ajustadito para ellos, culotte medio nalguero para ellas. Me pregunto si en el pasmo del rigor informativo van a arrimar los micros ahí mismo, para que escuchemos las declaraciones de las posaderas en cuestión, verdaderas protagonistas de la noticia. Pero no. Los reporteros sitúan sus alcachofas más arriba, para que nos deleitemos con las palabras de los dueños de los culos. Palabras más o menos igual de interesantes que las que habrían soltado por abajo.
- Uy, sí, la gente nos dice cosas por la calle. Que menudo culo y eso. (No te jode. Me lo dicen a mí, que tengo un trastero tamaño circo del sol, no os lo van a decir a vosotros, con esos pompis divinos de fitness).
- Nada, esto es comer sano y gimnasio. (Ya me imagino que de atragantarte a fabadas y dormir la siesta no es, no. Porque si la cosa funcionara así, tendríamos todos unas nalgas esculpidas en puro acero).
- Estamos súper orgullosos por este triunfo, o sea. (Claro. Y no es para menos. Para qué molestarse en ganar un Nobel de Física, si un culo respingón te garantiza más minutos de telediario?)
Ya sé que ahora vendrá el Rogorn y me dirá que esto es porque estamos copiando (pa no variar) los usos televisivos de los yankees, a los que les gusta mucho eso de "informar y entretener" todo junto. No lo dudo, claro. Aunque a mí me parece más bien "idiotizar". Que sea noticia digna de telediario el desfile anual en bragas de la Victoria´s Secret esa, o las mamarrachadas de un futbolista cantando (berreando, más bien) para un anuncio, o si han nombrado a Rihanna mujer del año en no sé qué revista chuminera, me alucina y me asusta a partes iguales. Yo, personalmente, me cago en la crónica social y en el tonto la higa que la inventó. Mayormente.




